La Universidad:
Tiene la estructura habitual de los edificios de la compañía (il modo nostro”), en la que se trata de reunir los diferentes apartados del colegio en torno a dos patios porticados.
Se usa una planta rectangular, con la iglesia encuadrada por los dos patios. Se levantan iglesias espaciosas, eliminado los coros profundos.
La construcción fue dirigida desde 1883 por Joan Martorell, en estilo gótico-mudéjar muy ornamental, añadiéndose a partir de 1889, la decoración mas modernista dirigida por Luis Doménech y Montaner en el paraninfo, iglesia publica, vestíbulo, escalera, puerta de bronce, mosaicos y artesonados, rompiendo la severidad del edifico original.

El Palacio de Sobrellano:
Se inauguró en1888, en el se recogen diferentes tendencias: desde el gótico civil inglés hasta el recuerdo de los palacios venecianos, pasando por los mocárabes musulmanes.
La estructura del edificio no es realmente gótica posee un hall central distribuidor y escalera monumental de mármol blanco, (con doble tiro e iluminación cenital por una claraboya de vidrieras policroma) y es prácticamente cuadrado, a cambio está muy ornamentado en la fachada principal y algo menos en las otras paredes.

El Capricho:
Era una residencia de verano que se construyo en 1883 por encargo de Máximo Díaz de Quijano, concuñado del Marque de Comillas dirigido por el arquitecto Cascante Colom según plano de Gaudi (que nunca llegó a visitar la obra).
Tiene tres plantas (semisótano, piso y buhardilla) y una torre lateral.
Sobre un impresionante zócalo de piedra, las fachadas muestran la alternancia de franjas horizontales de ladrillo visto y frisos de cerámicas con los motivos vegetales de la flor y la hoja de girasol. Encima del porche de entrada, formado por columnas robustas con curiosos capiteles decorados con hojas de palma y golondrinas se alza la torre mirador, en cuyo interior una escalera de caracol permite subir hasta la parte más alta, acabada en un templete. Otros elementos destacados son los balcones de hierro, que cuentan con unos bancos de listones de madera para sentarse y un baldaquino, también de hierro, y las ventanas de guillotina, que al abrirse o cerrarse, suenan con tonos diversos, gracias unos contrapesos.